Tenemos esa mala costumbre de escuchar un relato, ver una escena o simplemente compartir un lugar público y al presenciar algo definido, lo pasamos por nuestro centro de juicio, asi determinamos al momento si está bien o no del todo según nuestros pobres e ignorantes ojos y cerebro. por q nos quedamos tanto en el tiempo en donde desde muy pequeños se nos fue enseñando lo q está bien y lo q no, lo justo y lo injusto, lo NORMAL y lo q no lo es. Cuando aprendimos a caminar y movernos bajo nuestras propias decisiones, con el correr del tiempo fuimos dejando dentro nuestro lo q para cada uno sentimos q sería útil o bueno, y descartamos aquéllo q no nos iba a servir en un futuro, pasó más tiempo y más aún, hoy, con cierta edad de medio para arriba, deberíamos haber aprendido en una justa medida q cada ser humano también tiene q pasar por lo mismo, mejor o peor, pero las chances nos fueron dadas a todos por igual. Y si nosotros, con la consecuencia del tiempo conseguimos aprender lo mucho o poco q sabemos, tambien sería muy justo dejar al resto de nosotros recorrer el mismo camino para su propia sabiduría o consecuencia de vida, q elijan por sí mismos. pero dadas las cirscunstancias, hoy soy testigo q no es así en muchos casos, hay personas, y a veces me incluyo, q no dejamos ser, sobre todo a los seres q más queremos, siempre estamos pendientes de q hagan, digan o reaccionen de acuerdo a nuestras propias experiencias, y si no es así, las condenamos según nuestro criterio de vida. es ésto juzgar y dictaminar lo q no es correcto y lo q si?
Deberíamos preocuparnos más por nosotros mismos q por cierto aún no lo hemos aprendido todo, falta un largo camino por recorrer, sin sucumbir en orientar a aquéllos q más amamos en dirección al camino menos rígido y espinoso. pero una cosa es orientar, otra muy distinta es sentenciar. Si así fuera, somos pésimos jueces de vida y tal vez necesitemos más nosotros mismos aprender bastante aún, por cierto. Vivamos y dejemos vivir, disfrutemos de lo q Dios puso en nuestro camino, y por favor, dejemos de juzgar a nadie más, ya es hora de tranquilizar nuestros instintos y aprender a enseñar con amor, q ésa si es la mayor base de toda existencia sobre la tierra. Amemos los unos a los otros, guiemos a los q amamos, seamos luz! Nada ni nadie podrá juzgarnos a nosotros mismos y habremos cumplido con nuestra misión terrenal... Nos espera un largo camino, Amen.
sábado, 3 de diciembre de 2011
sábado, 5 de noviembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)